Fuimos a media mañana para pasar el día en la playa y la zona nos gustó mucho. El bar de la playa está muy bien. A partir del mediodía se llena bastante de coches, así que mejor llegar temprano. Por la tarde hicimos una ruta en bici por la orilla del río Miño, muy bonita y agradable. No pernoctamos allí, pero para pasar el día es un sitio muy recomendable.









