Hemos pasado dos días estupendos. Noches muy tranquilas y por el día pese a ser una zona transitada por vehículos y paseantes también es tranquila. El refugio tiene una terraza muy agradable para tomar algo. La carretera es estrecha pero se puede hacer con calma y evitando en lo posible ir al revés de los horarios de entrada al valle y de salida para no cruzarte con muchos coches de frente.








