El sitio está genial. El parking es amplio para maniobrar y con bastantes plazas delimitadas entre árboles pequeños. El día del eclipse fue una "invasión" de coches dentro del espacio reservado. En Euskadi, vemos que nadie controla esta cuestión. Hoy alguno también aparcó en la zona. Aunque tiene arbolillos en esta época le da el sol todo el día. Una pena no poder dormir, sería un 5 estrellas.








