Edgar fue muy amable y simpático con nosotros. El aérea no está mal, plazas bien niveladas y no tuvimos problema ni con la electricidad ni para rellenar el tanque de agua, pero la presión del agua en las duchas es muy pobre. Pasamos una sola noche ahí y apenas pude pegar ojo porque hubo alguna fiesta en algún sitio de aldedor hasta las tantas de las madrugada con la música hasta los topes.











