He estado súper a gusto, todo el parking para mí un sábado, aparqué al fondo y no pasó ni un alma, súper tranquilo, mis perros paseando por el campo (parecía avena o cebada silvestre) como Pedro por su casa, un montón de conejos correteando alrededor, terreno plano y ni un escombro ni basura. Una maravilla. Vine huyendo del área de autocaravanas porque quería estar sola y acerté.








