Noche tranquila. Hay una carretera al lado pero hasta primera hora de la mañana no hay apenas tráfico. Por la noche había unos chavales de charla y tomando algo en una de las esquinas pero, fueron silenciosos, no dieron problemas. Es más, uno de ellos sacó un compresor para hinchar la rueda de la moto y nos preguntó si nos molestaba el ruido, y eso que eran aún las 20:30h.






