Terreno bastante llano. No hay límite de altura. Se permiten perros o al menos no hay señal de prohibición y los que teníamos perros, nadie del pueblo nos dijo nada. Se puede llegar andando al pueblo más cerca La Pobleta de Bellveí. El lugar es muy silencioso, menos en agosto que escuchas el silbato y gritos constantes de un campamento de verano que hay cerca, pero repetiremos.









