Sin duda alguna, un pueblo con encanto y unas vistas idílicas dignas de postal. Suele ser una área concurrida, pero de paso. La toma eléctrica posiblemente sea gratuita, no nos hizo falta conectarnos. Todos los servicios gratuitos. Sobre el pueblo, os recomiendo mucho un bar restaurante llamado Olaguer. Se come muy bien. El menú es generoso, buen precio y muy bueno. ¡Y sus empanadas tremendas!









