Un enclave bonito, con vistas que se pierden a lo lejos y en una zona muy interesante de casas tradicionales y paisaje agrícola y ganadero. Los dueños encantadores, vinieron a darnos la bienvenida y ver si necesitábamos algo. Viajamos con una autocaravana grande y niños. Una parada en el camino que bien se merece pasar algún día más. Volveremos. Gracias por ofrecer este lugar.









