Entorno bonito, pero gestión nefasta (28-29 marzo). Luz en pésimas condiciones; cambiamos de parcela varias veces. Lo más grave: nula accesibilidad. Baño adaptado sucio, con váter roto y ducha inalcanzable. Al ser público, la limpieza es deficiente. Además, es un camping muy ruidoso. No está preparado para la inclusión ni garantiza servicios básicos. No lo recomiendo para personas discapacitadas.









