Fueron muy amables, nos acogieron fuera de hora y nos buscaron un rinconcito llano y perfecto. El personal es super amable, el bar y el restaurante está genial, los baños limpios y funcionales, los usuarios del camping tienen pinta de ser habituales todos los años por lo que se respira muy bien rollo. El acceso con una AC grande con mucha pendiente, pero despacito se hace bien. Entorno precioso.




