Estuvimos el sábado. Ningún vehículo más. Lugar muy tranquilo y sin ruido alguno. Explanada asfaltada y bastante llana. Vistas excepcionales del pueblo, el castillo y el Barranco Hondo. Pueblo muy bonito, limpio y bien cuidado, con tienda, horno de pan, bares.. iglesia enorme para el tamaño del pueblo, castillo en ruinas y ermitas varias. Mejor aparcar aquí, pues las calles son estrechas.





