Pues podría ser una de esas áreas maravillosas, porque el pueblo merece la pena y el propio área tiene plazas espaciosas, cerrada... Pero un mal diseño del vaciado y llenado empañan la experiencia. Además nosotros pasamos la noche del jueves santo y había una discoteca a dos calles de distancia con la música a tope hasta las 6. Imposible dormir. Desconocemos si todos los fines de semana es así.







