Fuimos primero a comer. El sitio estaba bastante dejado y con las hierbas muy altas. La barbacoa ya no estaba, solo quedaban las mesas. había un hombre poniendo un vallado. hicimos la siesta y fuimos a hacer con la furgo un poco de turismo. Al volver por la tarde el hombre lo había vallado todo y ya no se podía acceder.







