Pues que decir, un sitio estupendo donde poder parar y conocer el valle de Chistau, venia para una noche pero me quedé otra y porque no podía más. Conocí a Efrén el hijo de Verónica que muy amablemente bajó a saludarme. Lo recomiendo totalmente. Por cierto me hice el camino desde aquí al Ibon de Plan, es durillo porque hay mucha subida pero las vistas merecen la pena. Muchas gracias por el lugar!!









