Se acaba la carretera y no hay vuelta atrás. Aparcamos en la plaza porque esperamos a que alguien se fuera. Noche muy tranquila y al día siguiente a la Cascada que estaba espectacular y al meteorito, que te lo tienes que imaginar pero el camino es chulo. La piscina natural también tiene su encanto. Cubos de basura en la plaza y un bar para tomarte una cerveza y poder cenar.






