Lugar bastante plano. Aunque está junto a la carretera, en el piso superior no se escuchaba el ruido. Pasamos la noche una AC y nosotros. Para subir la rampa es de tierra y si llueve no se qué tal subiría un vehículo grande. La abadía abre a las 10, un rato antes llego una mujer que debía ser una empleada y no parecía que le gustase que estuviéramos allí, pero por suerte ya nos íbamos.







