Fin de semana, fatal. Chavales haciendo botellón y barbacoa de noche. Que eso, bueno, aún. Pero lo más turbio era ver coches, esperando a otros coches, pasarse cosas por la ventanilla. No da nada de buen rollo el sitio. Una fuente que funciona a medias, mucho bicho y mucho personaje chungo.








